Por los camino del amor crecimos juntos tú y yo, dos almas con un solo corazón. La lucha diaria por vivir, lograr la paz y ser feliz tan sólo fue posible junto a ti.
Y es que era tan lógico, ya ves enamorarnos para siempre de una vez.
Y la soledad no pudo ganar, siempre fuimos dos.
Aquí estás, aquí estoy todavía somos dos.
Aún tratando de aprender cuándo pelear, cuándo ceder y cómo terminarnos de entender. Adivinando al caminar la ruta a la felicidad y el modo de querernos siempre más.
Y aún es lógico enamorarnos todos los días como la primera vez. Y aún es mágico cada momento en este amor que nunca se dejó vencer.
Porque tú y yo gracias a Dios siempre fuimos dos amándonos un día más.