Te han cambiado, pobre mina... Si tu vieja, la finada, levantara la cabeza desde el fondo del cajĂłn y te viera en esa mano tan audaz y descocada se morĂa nuevamente de dolor e indignaciĂłn. Vos, aquella muchachita a quien ella, santamente educĂł tan calladita, tan humilde y tan formal... Te han cambiado, pobre piba... Te engrupieron tontamente, bullanguera mascarita de un mistongo carnaval...