Son macanas, no fue un guapo haragán ni prepotente ni un cafisho de averĂas el que al vicio te largĂł... Vos rodaste por tu culpa y no fue inocentemente... ¡berretines de bacana que tenĂas en la mente desde el dĂa que un magnate cajetilla te afilĂł!
Yo recuerdo, no tenĂas casi nada que ponerte, hoy usas ajuar de seda con rositas rococĂł, ¡me reviente tu presencia... pagarĂa por no verte... si hasta el nombre te han cambiado como has cambiado de suerte: ya no sos mi Margarita, ahora te llaman Margot!