Ramadán está llorando, Ramadán ya no es un niño, Ramadán es carne de cañón. Su patrón es la cadena a la que le tiene atado el imperialismo criminal.
Ammuar está llorando, Ammuar ya no es un niño, Ammuar es carne de cañón. Amarrados al fracaso, escupiendo su futuro, vomitando desesperación, van derechos a su ruina ya no existe la esperanza por la que volver a ver el sol.