Le tengo rabia a las ventanas por tener siempre la caricia del sol y la esperanza de enfrentar al nuevo día atrayendo su calor.
Hoy el valle se domina despejado contemplando más clara la ciudad y el viento frío de montaña me observa abrazándose al cristal.
Cerros nevados que atraen al sol para darle a la sombra su color.
Sombras inocentes que la noche atrás se diluyen en crisol, para formar tu canción primaveras, ruidos, versos y mi voz.
Tengo la vida en tres palabras: Patria, Dios, Tu y Yo, aunque en aritmética sean cuatro en biología uno lo forman dos.
Mis manos se enfrían y no solo por no tener las tuyas además la falta de un canto de verdad.
Casi no pongo empeño en saber lo que mañana pasará si con mi gente todo lo bueno está.
La tarde llegó a tu ventana y la noche se tiende a recostar en un marco perfecto para un cielo donde vuela la libertad.
Cantador nocturno y su ritmo taciturno va la noche a buscar; grillo que vigila tu sueño, como yo, años atrás.
Lira de hojas y piano de escarcha la estrella parece danzar al mismo tiempo que la mañana nos comienza a alumbrar.
Siento las manos frías y no solo por no tener las tuyas...
Le tengo rabia a tu ventana por tener mi lluvia más allá, mas allá de unas simples gotas que destilan soledad.
Le tengo rabia a mi ventana cuando le veo sonreír, sonreírle a la calle iluminada, y es que tu recuerdo aún anda por aquí.
Compositor: Desconhecido no ECADIntérpretes: Fernando Delgadillo Gonzalez (MEDIA IP-I), Gonzálo CejaPublicado em 2009ECAD verificado fonograma #5635969 em 23/Mai/2024