En las copas que enturbia la vida consejos amargos tu labio bebiĂł, y en el teatro de todos los dĂas payaso de sombra tu mueca pintĂł. Tras el turbio color de tus ojos se crispan rencores de amor y fracaso y el destino que empuja tus pasos te borra las sendas del bien y del mal.
Te descubro detrás de cien caras, tu drama no es tuyo, ni es nuevo tu rol. Sos la vieja macchietta lograda con muchos fracasos de ensueños y amor. Sos el viejo muñeco con alma que cruza las horas sin sol y sin suerte y que espera la paz de la muerte buscando el alivio sin luz de un rincón.