Por la calle de Alcalá con la mitra atravesá, la sotana con chorreras de cerveza, su eminencia viene y va siguiendo el ceremonial que le marca su intocada castidad.
Y un dondiego que le ve va y le dice venga usted a probar cirio pascual en mi bragueta …y el obispo da un traspiés, se le olvida lo que es y se pierde con el ninfo en Lavapiés.
¡Ay Señor, que se le ve el plumero a tan casto monseñor, gime con desasosiego y se pone ciego junto a un paredón.!
Por la Calle de Alcalá, la tonsura espeluchá y colgando de un manolo postinero, el que fuera obispo ayer, hoy parece una” vedét” prima donna de un macarra cabaret.
Quien se la hizo de Gardel, hoy parece la Montiel mientras canta, carcamal, “fumando espero”, quien le ha visto y quien le ve, tan machote como fue se lo monta de madame de burdel.
¡Ay, Señor, que se le vio el plumero a tan casto Monseñor, es “La Monse” en el mundo entero fue armario ropero de donde salió..