La reina del foulard y de la esquina el putón de arrabales verbeneros, se la llevó al altar la cocaína y fue la amante fiel del barrio entero.
Boticaria de guardia en la movida, pastillera mayor de las Españas. ¿Quién te ve y quién te vio? flor de morfina, talismán de la noche y la canalla.
Qué mala suerte, qué mala suerte que le perdiste el órdago a la muerte.
No te quiero soñar hecha una ruína anclada en ese chulo de taberna. Mala te la jugó la Celestina con el chute pensión de media estrella.
No volverás a ser la que ayer fuiste hoy , mi reina, no tiene quien le escriba guárdate esta canción, princesa triste, sobredosis de amor sin papelina.
Qué mala suerte, qué mala suerte que le perdiste el órdago a la muerte.