Lobo de mar, en la taberna naufragó Su barco ya partió, se quedó solo Y pide un trago más, para llorar en él Historias locas de tempestades Y de puertos.
En su pecho hizo tatuar a su fiel amor Que nunca lo dejó ni lo dejará Y con su ronca voz canta una canción Que solo canta él y es para su amor.
Baila, baila sirenita baila para mí Baila para mí.
En su pecho hizo tatuar a su fiel amor Que nunca lo dejó ni lo dejará Y con su ronca voz canta una canción Que solo canta él y es para su amor.
Baila, baila sirenita baila para mí Baila para mí.
Baila, baila sirenita baila para mí Baila para mí.