Quien no lo sepa ya lo aprenderá de prisa: la vida no para, no espera, no avisa. Tantos planes, tantos planes vueltos espuma tu, por ejemplo, tan a tiempo y tan inoportuna
Eran más bien los dĂas de arriar las velas. Toda señal a mi alrededor decĂa: cautela. Cuánta estrategia incumplida aquella noche sin luna tu, por ejemplo, tan bienvenida y tan inoportuna
¿Quien sabe cuándo, cuándo es el momento de decir: ahora? Si todo alrededor te está gritando: ¡Sin demora, sin demora!